Mateo miró a la mujer a su lado.
—Bájate.
Le ordenó que saliera del auto.
La dejaba abandonada a mitad del camino.
Aitana se bajó mientras la lujosa camioneta arrancaba velozmente, dejándola envuelta en una nube de gases de escape.
Ella pataleó de rabia.
...
Valentina ya había llegado a la mansión de los Figueroa. Estaba sentada en el sofá de la sala conversando con Dolores.
Pronto se abrió la puerta principal y junto con el aire frío del exterior entró alguien. Mateo había regresado.
La emplead