Los jóvenes herederos empezaron a bromear:
—¿Un invitado? ¿Un hombre o una mujer?
—¿Has estado saliendo con alguien en secreto?
—¿Qué pasa? ¿Planeas presentar oficialmente a tu novia en tu cumpleaños? ¿Qué señorita ha conquistado a nuestro Luis?
Luis sonrió y advirtió:
—¡Bajen la voz cuando llegue, no vayan a asustarla!
Eso hizo que todos se alteraran.
Mateo estaba sentado en el sofá con Luciana a su lado, quien comentó:
—¿No será Valentina a quien espera?
—Definitivamente, es ella. —Dijo Joaquí