Nina dijo:
—Sara, no me eches, sé que estás embarazada, ¡vine especialmente a felicitarte!
Sara sonrió apenas con sus labios rojos:
—Ya recibí tu felicitación, puedes irte.
Nina siguió:
—Sara, la verdad es que no pensé que de verdad quedarías embarazada. Mandé a investigar, y en estos tres años tú y Luis nunca han consumado el matrimonio. Luis no tiene sentimientos por ti, y a ti tampoco te gusta Luis, así que solo son una pareja de fachada.
Sara levantó una ceja:
—¿Qué quieres decir?
Nina se ac