Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa castaña solo podía jadear ante aquella invasion a su cuerpo… pero no se podía quejar, la sensación era demasiado buena para quejarse. Aferró las uñas en aquella sedosa sábana, esperando el momento para explotar por completo.
Alessio chupaba la protuberancia de su amada, mientras se aferra a sus caderas. La escuchaba gemir y jadear casi fuera de control, pero







