Samantha caminaba por uno de los jardines en la mansión de su prometido, poco después del almuerzo junto a Clarisa.
— ¿Lo tienes contigo? — Preguntó Samantha.
— Si señorita, tome. — Dijo ella entregando el teléfono y viendo a los alrededores que nadie transite por ahí.
Samantha marcó el número de Luka.
— ¿Te encuentras bien? ¿No te hizo nada? — Preguntó Luka de inmediato, Samantha sonrió respondiendo.
— En realida