12: 30 am.
Cuando el automóvil ingresó por el portón principal de la mansión Campbell, Samantha Thompson sintió su corazón acelerarse y su cuerpo llenarse de nerviosismo.
No quería volver.
No quería ver a ese hombre que la obligó a comprometerse a base de mentiras y engaños.
Sintió que había sido una ingenua durante todo ese tiempo y eso le enfureció más.
— Hemos llegado. — Dijo Luka unos minutos después cuando el