Samantha sonrió viendo a ese apuesto hombre de ojos celestes.
— Aunque admito que esto es más relajante, me gustaría que me bajes.
— Lo haré dentro, hay algo que quiero hablar contigo.
— ¿Es sobre la investigación o mi hermano?
— No, es sobre tu prometido.
— ¿Quieres hablarme de Leonard? Que raro… — Decía Samantha mientras el hombre ruso que la tenía en brazos se dirigía al interior de la mansión.
…