Ante la pregunta de Samantha, Luka sonrió acercándose a ella y una vez estuvo su rostro a milímetros del de la hermosa joven el la besó empujándola al sofá largo, quedando las piernas de la señorita Thompson encima del regazo del apuesto extranjero.
En ese momento el apartó sus labios de los de ella viéndola con una expresión seria.
— ¿Te emociona la idea de hacerlo en este sofá? — Preguntó a Samantha quien tenía sus ojos abiertos y su rostro colorado le veía con gran sorpresa.
— ¿Que?… No…