Mundo ficciónIniciar sesiónDesperté con los huesos rotos o así me siento, miro el reloj: las nueve de la mañana ¡Diablos! Las malditas nueve de la mañana y yo aún en la cama estirándome como un gato por lo dolorido que estoy, hacía tiempo que no me levantaba así de deteriorado.
Pero debo ponerme manos a la obra, lo primero es saber donde está mi telefono que deduzco cayó al piso al forcejear con el pantalón. Me doblo desde la cama para mirar debajo y no me doy cuenta que mis piernas quedaron enredadas







