Mundo ficciónIniciar sesiónLa veo emerger de la habitación como si fuese un alma en pena, veo tristeza en sus hermosos ojos y pongo los míos en blanco por la tontería. Las mujeres son demasiado sensibles y esa es la razón por la cual nunca tuve novias.
— ¡No quiero que me hables! – dice con voz aniñada con la firme certeza de que me conmoverá.
— ¡Bien, pero antes debes decirme la raz







