Mundo ficciónIniciar sesiónChase Miller sentía que el sudor frío le empapaba la espalda, mezclándose con la sangre que volvía a brotar de su hombro herido.
El golpe rítmico del bastón de Magnus clanc, clanc, clanc, era el metrónomo de una ejecución inminente.
— Hazte a un lado, Chase — la voz de Magnus sonó como un decreto.
Sus ojos, dos trozos de pedernal, escrutaban a su hijo menor con un desprecio que dolía m&aacut







