Zadrian
La escalera que se abre frente a mis ojos me deja impresionado. Por un instante toda mi atención se centra en la bóveda que se ha abierto en esa chimenea, tanto, que olvido que Skylar está detrás de mí todavía.
—No pensarás entrar ahí, ¿o sí? —me cuestiona.
—Por supuesto que voy a entrar ahí. Si tienes miedo, quédate afuera como una cachorra asustada —espeto.
Ella bufa y gira los ojos, avanza hacia mí y me empuja ligeramente con el hombro. Para mi sorpresa, se atreve a descender prim