Zara
Soy débil ante su cuerpo, débil ante su voz y sus caricias, pero ¿acaso puede alguien culparme por eso?
Damon es la perfección hecha hombre, hecha bestia. Y ahora que soy igual a él, esas ganas de que me posea de todas las formas posibles, es mil veces más fuerte e intensa. Lo necesito, y soy incapaz de controlarme.
Sí, sigo molesta con él, sin embargo, eso no significa que haya dejado de amarlo.
Si lo pienso con cabeza fría, él ha hecho algo bueno. No solo salvó mi vida, sino que me ha da