Damon
Que me pida que me aleje duele, pero sé que tiene buenos motivos para ello, después de todo, ¿no he sido yo el maldit0 egoísta que la convirtió en loba a pesar de que expresamente me dijo que no lo hiciera?
He ido en contra de sus deseos y ahora tengo que afrontar las consecuencias.
—Cachorrita, por favor, necesitamos hablar —suplico, pero ella no parece dispuesta a escucharme.
Sigue alejándose de mí, mientras se interna aun más en el bosque.
—Yo no quiero hablar contigo, no quiero verte