17. Capítulo
—¿Y quién te ha dicho que debo considerarme una sirvienta para hacer una buena obra? Lo preparé con mucho amor para ti, pruébalo, sé que te va a encantar. —la animó mientras ella le entregaba el platillo que con mucho cariño había hecho Alicia, apreció el gesto que había tenido su amiga para con ella, le permitió acceder a la habitación e incluso que comiera con ella, aunque desistió, porque la porción era para una persona y la joven quería que se comiera todo, si no se iba a molestar con ella.