El tiempo pasó rápidamente y, con cada día que pasaba, la familia de Clara y Alejandro se fortalecía. Lucas había crecido, y su risa llenaba la casa de alegría. Clara se había adaptado a su nuevo papel como madre y pareja, y Alejandro había demostrado ser un padre excepcional. Juntos, habían construido un hogar lleno de amor y felicidad, pero también habían enfrentado obstáculos que pusieron a prueba su relación.
Una tarde, mientras Clara organizaba el cuarto de Lucas, encontró una carta que ha