Al día siguiente Briana estaba emocionada por haber logrado el pacto con el espíritu de su piedra, cuando llegó a la casa de Karen tomo en cuenta lo que había aprendido durante la noche, tocó con cuidado la puerta aún que le causó un agujero de todas formas, ella sintió como una corriente en la espalda recorre su espalda por los nervios, miro a un lado y después al otro asegurándose que nadie la viera, seguía con su habitual forma de vestir con el cubre bocas y los lentes para que nadie la reco