Narrador:
Los días fueron pasando y la pareja se iba conociendo cada vez más. Ya no había esa tensión entre ellos. Todo fluía de manera natural. Hacían hasta lo imposible por refrenar sus deseos, pero había días que no podían evitar comerse a besos
- ¿Cuándo vas a dejar que te haga mía?
Preguntó Luka en un momento entre besos y caricias.
- Cuando me ames, ya te lo he dicho mil veces
- A éstas alturas ya deberías conocerme lo suficientemente para saber que eso no pasará
Alicia sonrió ampliamente