—Que lo sepa no significa que vaya a revelártelo —dijo Mabel, retrocediendo mientras Amanda seguía acercándose—. Saber cosas que ustedes no saben ya no me da ningún placer hoy en día.
—¡Mabel! —la voz de Amanda se volvió más intensa—. Dime quién me hizo eso —exigió, avanzando mientras Mabel continuaba retrocediendo.
—Espera… ¿por qué de repente me siento intimidada por ti? —dijo Mabel—. Quédate ahí.
—No, no lo haré. Esa persona es el padre de mis hijos. Necesito saberlo. Lo merezco —replicó Ama