—Vamos, Rowan. Así vas a hacerle daño —Jack corrió hacia él y lo apartó a la fuerza.
—Vaya, hermano, qué sorpresa. No me hablas en un año, pero vienes corriendo a defender a tu pequeña amante cuando ni siquiera le he puesto una mano encima —se burló Wilson.
—Madura, Wilson —replicó Jack, sin soltar a Rowan.
—Oh, ¿y viniste con tu perrito también? —dijo Wilson, sonriendo con malicia.
Rowan volvió a lanzarse contra Wilson, pero Jack lo detuvo otra vez.
—Déjalo ya, hombre —dijo, y luego miró a Wil