—Eemm. E-es…— tartamudeó Amanda.
Rowán se burló. —Oh, lo olvidé. No puedes decírmelo—. Amanda levantó las manos en señal de protesta, pero Rowán la ignoró.
—Anna me dijo que estabas aquí arriba esperándome. Ya estoy aquí—, le indicó con las manos. —Puedes irte a la cama ahora—.
—¡Rowán!— Amanda intentó hablar con él, pero él la interrumpió de inmediato. —Está bien. Nos vemos por la mañana—, dijo antes de alejarse.
—Eso fue bastante malo—, dijo la señora Roberts, tomando a Amanda por sorpresa de