Rowán parecía desconcertado por la respuesta de Amanda. Tartamudeó —Espera, ¿qué? Acabo de abrirte mi corazón, ¿y estás diciendo que no?—
Amanda frunció el ceño ante su reacción —Rowán, verás, esto es exactamente por lo que dudé en contarte las cosas e incluso espero menos de ti. A veces puedes ser tan despistado—
La expresión de Rowán pasó de la confusión a una mezcla de frustración e impotencia —Vale, Amanda, no te sigo. ¿Qué está pasando?—
Amanda decidió tomarle un poco el pelo —Sabes, Rowán