MARION
—¡Wildfire, vamos! ¡Llegamos tarde! —grité, mirando mi Rolex por tercera vez. El estreno de Cyprian no era precisamente el tipo de evento al que uno llega tarde, sobre todo cuando su nombre aparecía en los titulares junto al de su cita cada semana.
Me ajusté la solapa de mi traje sastre negro carbón; la tela era nítida y suave contra mi piel. La camisa blanca de vestir que llevaba debajo añadía el contraste justo para que el conjunto resaltara sin llamar la atención.
Era martes por la no