Mundo ficciónIniciar sesión¡Ay, si los besos pudieran borrar recuerdos, ya sería la reina del olvido!
Susana yacía en la camilla del hospital, el cuerpo exhausto y la mente nublada por la confusión. La habitación estaba sumida en una penumbra funesta, como si la muerte se cerniera en cada rincón. El médico que asistió su parto se acercó a ella con un pequeño bulto en los brazos y lo colocó delicadamente sobre su pecho. Susana aferró a su hijo con fuerza, sintiendo un presentimiento oscuro crecer en su i







