Susana levantó la mano y le dio una fuerte bofetada a Adriel, quien giró la cara ante el golpe, pero luego sonrió con malicia.
—¿Te duele que te digan la verdad? —preguntó él con sarcasmo.
—Tú no sabes nada sobre mí —dijo Susy con un nudo en la garganta.
Adriel la agarró por los hombros y la sacudió con violencia.
—He pasado años buscándote, preguntándome por qué te habías ido. Me contaron tantas cosas, pero no quería creer nada de eso porque, en el fondo, creía en ti. Pero gracias por mostrarm