Si Mahoma no va a la montaña, la montaña construye un teleférico hasta el patio de Mahoma.
Susana llegó exhausta a su lujoso penthouse; su rostro mostraba los estragos del estrés y la angustia que la habían consumido en los últimos días. El malestar físico y emocional se reflejaba en sus ojos cansados y en los surcos que marcaban su frente. No había tenido ni un momento de tranquilidad para procesar todo lo que había sucedido.
Una vez dentro de su elegante morada, por fin se encontró a solas co