Capítulo: Decisiones Urgentes
Flor colgó el teléfono con las manos tensas. No temblaban de miedo, sino de rabia contenida. Había logrado mantener la voz firme para no asustar a Florcita, pero apenas la llamada terminó, el aire pareció faltarle.
—Mamá le gritó al chofer… y a la niñera… porque no llegamos rápido —había dicho la niña, agotada, con ese cansancio que no le correspondía a su edad.
Flor apoyó el celular sobre la mesa con un golpe seco.
—Esto no puede seguir así, Gabriel.
Él estaba