Capítulo — Un brillo especial
Unos días después, Naty decidió salir temprano y caminar hasta el supermercado del barrio. No era una salida trascendental ni una decisión heroica, pero para ella tenía algo de rito íntimo: armar su propia despensa, elegir qué comer, decidir sin consultar a nadie. Pequeñas libertades que antes había dado por sentadas y que ahora adquirían un valor nuevo.
La ciudad costera ya no le resultaba ajena. Todavía no podía decir que era su hogar, pero empezaba a reconocer