Un momento después, Brandon entró con una actitud mucho más seria de lo habitual.
—¿Esto también se hizo una de tus costumbres? —preguntó Cale sin levantar la vista del informe que aún no terminaba de revisar—. Deberías saber que empieza a fastidiarme.
Brandon se rio. Luego les pidió a todos los presentes que los dejaran a solas. A Vincent no le gustó nada la idea, pero una sola mirada de Cale bastó para hacerlo ceder.
—Asegúrate de que no quede ningún cabo suelto —dijo Cale con sequedad.
—Claro