—Creo que fuiste un poco duro con Naomi, Cale —dijo Lydia mientras se sentaba a su lado.
Cale se quitó los lentes despacio. Luego le dedicó una sonrisa, extendió la mano y la atrajo hacia sí. —Naomi debería entender con qué clase de hombre está tratando.
—Aun así. —Lydia suspiró y se acomodó contra su hombro—. Mañana deberíamos intentar un enfoque más amable.
Cale sonrió apenas y le dio un beso en la coronilla.
—Encárgate tú. Creo que a ti te hará más caso.
Lydia se rio.
—Siento que soy la media