Capítulo 399
En otra parte, lejos de los relucientes rascacielos, las salas de juntas atestadas o las hileras de cafeterías donde la gente se entretenía con café y pasteles empalagosos, un edificio destartalado se ocultaba detrás de una línea de almacenes abandonados desde hacía mucho. Su ubicación estaba muy alejada de las arterias principales de la ciudad. Allí apenas se oía el tráfico. Los cláxones casi nunca sonaban. Incluso la señal del celular solía morirse en la zona, como si el mundo se hubiera olvid