Hubo una época en que Althea jamás habría imaginado a Daven tan amable, tan tierno. Años atrás, él la había dejado sola con recuerdos dolorosos. Pero ahora, despacio, con firmeza, los iba borrando uno a uno, reemplazándolos con calidez y un amor tan constante que casi la desbordaba. No pudo evitar sentirse agradecida por haberle dado la oportunidad de cambiar.
—Sea lo que sea que Cale haya sugerido… por favor, síguelo. Quiero que algunos profesionales los cuiden a todos.
—Vamos, cariño. —Daven c