La sonrisa de Daven fue tensa, más bien una mueca burlona.
—Permítame corregirlo. Vanessa es quien se mantiene ocupada por su cuenta: asiste a eventos sociales, audiciones de cine, va de un desfile de moda a otro, como si no tuviera un marido. Sin mencionar las horas que pasa recorriendo boutiques y galerías de arte… como si hubiera olvidado que tiene un hogar al cual volver.
—¡No me des la vuelta a las cosas! —le dijo Theo.
—No le estoy dando la vuelta a nada, señor Theo. Estoy exponiendo hecho