Evelyn empacó rápidamente sus cosas, preparándose para salir de su casa, ya que la policía podía venir a buscarla en cualquier momento.
Necesitaba esconderse por unos días.
Después de que terminó la llamada, cayó en cuenta de que era el amigo de Damien, Eric, quien había usado el teléfono del secuestrador para llamarla.
—¡Mierda! —gritó mientras arrojaba sus joyas dentro de una caja. La frustración de Evelyn la estaba consumiendo. No tenía idea de lo que había pasado, pero por la llamada sabía