Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegué a casa no había nadie.
Ramona vivía en la casa del frente con su amiga, la hija de la señora que me arrendaba y con la cual compartíamos patio y tampoco había nadie ahí. Le di agua y comida a los perros y me acosté. Debo haber estado muy cansado puesto que me costó mucho despabilar cuando Ramona me fue a golpear la puerta.
— Luis Felipe —Dijo—. Nec







