Ömer había sido llevado al quirófano hace más de dos horas, y yo había aprovechado el tiempo para estar con Eidan, por suerte estaba despierto y habíamos estado jugando con los juguetes que había mandado a traer para él.
Quería que mi hijo se sintiera lo más cómodo posible.
—¿De quién es esa guitarra? —fruncí mi ceño al verla, no me había percatado de ella. Estaba en la esquina de la habitación.
Era la guitarra que Ethan me regaló en uno de mis cumpleaños pasados, tal vez Ana la había traído.