—Eso es todo por ahora, cuando salgan los exámenes los abriremos juntas, ¿está bien?
Asentí a lo que dijo, aunque no quería dejar solo a mi bebé, era necesario si quería realizarme los exámenes. Me levanté de la silla al mismo tiempo que la puerta se abría y por ella entraba Noah.
Mi corazón saltó al verlo, bajé mi mirada y respiré profundo.
—Gracias, iré a ver a Eidan —pasé por su lado dispuesta a irme cuanto antes de aquel lugar, estar cerca de él me afectaba, no podía controlar mi cuerpo.
Me