Caminaba de un lado a otro nervioso, no podía quitarme esa imagen tan aterradora de Camila en el baño…estaba llena de sangre y lloraba desconsoladamente, era algo que tardaría en procesar. Verla en ese estado me había dado un miedo terrible, no quería que le pasara nada malo a ese bebé y menos a ella.
La había envuelto en unas sabanas y cargado para traerla con tía Olivia, quien se encontraba justo en este momento atendiéndola.
¿Y si había perdido al bebé?
—No pienses en eso —susurré.
La puerta