Leo
Ir a las reuniones del consejo para se sinceró siempre me ha parecido un dolor de cabeza. Nunca me acostumbré.
Amelia dice que con el tiempo se vuelve rutina, pero yo lo veo como una obligación. Un par de veces le pedí a Sylvester que pusiera a alguien más como líder del consejo para librarme de ir a todas las reuniones, pero me dijo que no.
Entiendo por qué, pero tener que viajar al Norte cada mes termina por quitarle la gracia. Ir de visita está bien, pero cuando es obligatorio, se siente