Entramos a la cafetería, Justin y yo. Compramos algo de comer apenas cruzamos la puerta. La comida de hospital no es mi favorita, pero ni modo. Unos sándwiches y agua no eran la gran cosa, pero con eso bastaba.
Nos sentamos en una mesa alejada, en una esquina tranquila.
"Seguro ya sabes por qué quise hablar contigo." dijo Justin con calma, y fingí no entenderle.
Sinceramente y fuera del tema de Sophia, no había hecho nada malo. Me preguntaba por qué no le hacían las mismas preguntas a los demás.