Leo tenía el dinero para hacer lo que se le diera la gana, y por eso construyó esa casa tan grande, tenía que admitir que tenía buen gusto, pero dudaba que Amelia y él vivieran allí cuando toda esa situación terminara.
Me pareció que eran más felices en la pequeña casita que en esa mansión. No obstante, me alegraba poder venir al Este con mis hijos cuando quisiera y no preocuparme por dónde quedarnos. Como Rey, no podía quedarme en cualquier lugar y los hoteles no eran una opción. Así que estab