~ Leo ~
Pasamos todo el día alistándonos para nuestro viaje del día siguiente. Después del desayuno, Sylvester se fue a su habitación, y no lo volvimos a ver ni a él ni a Tamia, hasta la hora de la cena.
Mentiría si dijera que no estaba nervioso por lo que pasaría en el Norte, ya que solo quería que todo terminara para poder vivir nuestras vidas en paz. Saber que pronto sería padre me motivaba a esforzarme porque nuestro mundo fuera un lugar mejor.
Por la tarde, decidimos reunirnos en la sa