"Soy una invitada y vine desde el Norte para visitarte, Leo. Lo mínimo que podría esperar es algo de respeto de parte de tu personal." Se quejó, pero él no dijo nada.
Serví el sándwich y le llevé el plato al Alfa. Luego, a propósito, puse la mitad de un sándwich en un plato y lo puse frente a la mujer.
Ella miró el plato, incrédula.
"¿No le pediste que hiciera el desayuno para los dos?" Le preguntó, por lo que él me miró.
"Bueno, me comí mi parte, señorita, y no comparto mi comida." Le respondí