"Nunca podré perdonarte por lo que me hiciste." Le dije con enojo.
"Yo no te hice nada. Ambos somos culpables, podías haberme rechazado, pero te negaste a hacerlo, así que no me eches toda la culpa. ¿Crees que yo quería esta vida? ¿Crees que quería ser la segunda opción? No, Leo, no lo quería, pero tú nos pusiste a mi loba y a mí en esa situación, así que no me culpes por esto. Tamia tiene derecho a estar enojada, pero tú no. Hasta hice todo lo que pude para encajar en sus zapatos y te amé de la