~Tamia~
Sylvester me dejó sola en la habitación y seguí sintiéndome triste. Sin embargo, el vacío y la confusión se habían ido.
De cualquier forma, estaba bastante agradecida de que Sylvester estuviera cerca para acogerme en su manada, ese era mi mayor miedo al dejar a Leo, no quería convertirme en una loba desamparada andando por ahí a su propia suerte.
Mi loba estaba débil y sabía que nunca volveríamos a tener el cien por ciento de la fuerza que solíamos tener.
Por eso, tendría que entrenar má