Hambrienta por él, lo besé de vuelta y escuché un rugido suave. Era Knight y sabía que no se iba a conformar con solo besarme, el vínculo de compañeros destinados estaba volviéndonos locos.
Sylvester me acostó en la cama mientras me quitaba la ropa, estaba desesperado por hacerme suya. Se acostó encima de mí y empezó a chupar mis pezones con dulzura. Los succionaba y soplaba sobre ellos una y otra vez.
"Si te mueves, te voy a amarrar a la cama, ojitos verdes." Me advirtió, en ese momento no supe