~ Tamia ~
Estaba emocionadísima por la noticia de Avery. La forma en la que sentada en la mesa irradiando felicidad, era hermosa. Suspiré aliviada al saber que finalmente había conseguido lo que tanto deseaba. Además, nuestros hijos nacerían más o menos en el mismo tiempo y crecerían juntos.
¿Cómo podríamos agradecerle a la diosa por habernos bendecido de esa manera? Pasamos de ser mujeres infelices y maltratadas con esposos infieles, a trofeos de guerra y ahora, a lunas de los hombres más poder