Después de terminar con los temas importantes, volvimos a comer, pero Sylvester no podía dejar de tocarme, me tenía tan excitada que estuve a punto de treparme encima de él, bajarle el pantalón así con todo y ropa, para cabalgarlo ahí mismo.
Él respiro mi aroma, luego se encargó de que su esencia a madera de pino me rodeara. Mordisqueó mis orejas y besó el punto sensible de mi cuello.
"Pronto mi marca estará ahí, amor, entonces serás completamente mía." Me dijo mentalmente, por lo que un leve ge