Se había acostumbrado a este tipo de vida, se había acostumbrado a la identidad de señora de Álvaro, en realidad también se había acostumbrado a los días con Lucas. En este año, describirlo como un buey de trabajo no sería exagerado.
Sin importar la razón, parecía que si lo rechazaba, sería despiadada.
Pero dar este paso, se convertirían en amantes.
Las niñas de la casa estaban bien, pero si Theo llegara a saberlo, ¿qué pensaría?
¿Pensaría que había traicionado a su padre?
Los dedos de Susana te