En el segundo piso, Jazmín estaba tomando su medicina.
La pastillita estaba en la palma blanca de su mano, la pequeña no quería tragarla desde hacía rato, mirando a su mamá con expresión lastimera.
Justo en ese momento Theo subió las escaleras cargando a Carla, vio la situación y dejó a la pequeña en el suelo:
—Voy por dulces.
En solo un momento, Theo regresó con un paquete de caramelos. Normalmente no le gustaban mucho, pero a las niñas de su clase les encantaba esa marca, decían que estaban ag